El mundo silencioso se derrumba
tras las huellas que dejo en la orilla,
la vida a un lado, la eternidad al otro
y alzándose entre el lodo negro para alcanzar
el oxígeno que antes encontraba en sus fondos
el agua jadea entre la espuma y borra mi pasado.
El mundo silencioso se derrumba
y el amor me extiende la mano
por que si no es ahora ¿es cuando?
Las olas llegan y van, llegan y van,
llegan y van, unas dejan paso a las otras,
la eufonía del mar no cesa y la vida prosigue a la vida
como las olas regresan a la infinidad. Sí,
si no puedo amar
será más que estar solo
será que no existo,
que soy muerte que falta por morir,
será que vivo pero no sé vivir.
El mundo silencioso se derrumba
pero aún nos queda esta oportunidad
y aún estemos solos en este paraíso
o estemos todos en esta cárcel
se contempla la luz más clara
vista desde el abismo
en el que se asoman tus dedos
por que si no es ahora, ¿es cuando?
Primeras luces
Amanece de pronto,
un gallo canta,
el agua rebrota
y en algún lugar del firmamento
el horizonte se expande
escoltando la luz hacia nuevos extremos.
El aire claro,
transparente,
lleva sonoros vuelos de árbol en árbol.
Brilla al este y en el oeste
aprovechan las últimas criaturas para esconderse.
Este despertar
azuzado
por un aire de nueva primavera,
atravesado con sigilo
por un rayo de sol insospechado.
Este despertar
en el que lucen las formas más libres
y renace el amor verdadero,
el más puro amor por el lugar.
Este despertar
en el que envuelta la piel de aurora,
luce más animosa la mueca
con la que mis ojos miran
pasar la vida entre la primavera.
Este despertar
me evoca irremediablemente
a todos aquellos otros
en los que la sonrisa
brillaba en tu rostro
aún mojado por el llanto.
un gallo canta,
el agua rebrota
y en algún lugar del firmamento
el horizonte se expande
escoltando la luz hacia nuevos extremos.
El aire claro,
transparente,
lleva sonoros vuelos de árbol en árbol.
Brilla al este y en el oeste
aprovechan las últimas criaturas para esconderse.
Este despertar
azuzado
por un aire de nueva primavera,
atravesado con sigilo
por un rayo de sol insospechado.
Este despertar
en el que lucen las formas más libres
y renace el amor verdadero,
el más puro amor por el lugar.
Este despertar
en el que envuelta la piel de aurora,
luce más animosa la mueca
con la que mis ojos miran
pasar la vida entre la primavera.
Este despertar
me evoca irremediablemente
a todos aquellos otros
en los que la sonrisa
brillaba en tu rostro
aún mojado por el llanto.
Es éste, un tiempo en el que el pensamiento tiene un gran valor y los hombres más preciados son aquellos que tienen una gran capacidad intelectual. Pasan años y años investigando, alimentando nuestro saber y su ego, reconocidos bajo los hilos del poder, por que el jefe nunca fue el más listo sino el más fuerte.
Ahora resulta que han elaborado extensos estudios científicos en torno a grandes incógnitas humanas y quizás por su valúa, debiera escucharlos, pero ya no me interesan sus ideas.
La ciencia, cuando teoriza sin poder demostrar lo que afirma, se vuelve una pregunta sin respuesta (filosofía), o una respuesta que implica un acto de fe (religión)… Big Bang, Dios, Yo, ¿De Dónde? ¿Hacia dónde? ¿Por qué?... Al fin y al cabo, todos los que pensamos, tratamos de resolver las mismas preguntas, es lo que Leibniz acuñó en su día como philosopia perennis.
Y es que por aquí ya no paso: Han construido una supermáquina circular de unos veintisiete quilómetros de largo bajo tierra. En base a acelerar materia que circula por el interior del bicharraco pretenden (y lo conseguirán), que ésta alcance tal velocidad que al chocar entre ella se fragmente. Pues bien, vaya cosa, ¿y con ello pretenden dar una explicación racional y fundamentada a cuestiones tales como la esencia del ser y el origen de la existencia? Todos sabemos lo que pasa cuando algo muy pequeño se fragmenta: se vuelve algo todavía más pequeño, joder no hace falta ser muy listo para ello. Y me digo yo, ¿Seguirán durante mucho tiempo fragmentando materia? O quizás algún día se darán cuenta que en la esencia sutil de lo que no percibimos esta la verdadera realidad de las cosas.
Ahora resulta que han elaborado extensos estudios científicos en torno a grandes incógnitas humanas y quizás por su valúa, debiera escucharlos, pero ya no me interesan sus ideas.
La ciencia, cuando teoriza sin poder demostrar lo que afirma, se vuelve una pregunta sin respuesta (filosofía), o una respuesta que implica un acto de fe (religión)… Big Bang, Dios, Yo, ¿De Dónde? ¿Hacia dónde? ¿Por qué?... Al fin y al cabo, todos los que pensamos, tratamos de resolver las mismas preguntas, es lo que Leibniz acuñó en su día como philosopia perennis.
Y es que por aquí ya no paso: Han construido una supermáquina circular de unos veintisiete quilómetros de largo bajo tierra. En base a acelerar materia que circula por el interior del bicharraco pretenden (y lo conseguirán), que ésta alcance tal velocidad que al chocar entre ella se fragmente. Pues bien, vaya cosa, ¿y con ello pretenden dar una explicación racional y fundamentada a cuestiones tales como la esencia del ser y el origen de la existencia? Todos sabemos lo que pasa cuando algo muy pequeño se fragmenta: se vuelve algo todavía más pequeño, joder no hace falta ser muy listo para ello. Y me digo yo, ¿Seguirán durante mucho tiempo fragmentando materia? O quizás algún día se darán cuenta que en la esencia sutil de lo que no percibimos esta la verdadera realidad de las cosas.
Propósito de año nuevo
De la vida
ya no quiero sentir grandes cosas,
simplemente una gran desnudez,
hasta percibir directamente
la última realidad de mi yo eterno,
sentirme de nuevo sistémico,
como cuando la materia
fue simplemente eso, materia,
y no sabía de sí misma,
ni de este mundo repleto
de otros que como yo
también se buscan
y quizás se encuentran.
Para este año me propongo
concebir más que pasado
de la única forma que sé
viajar a lomos del presente:
emanciparme hasta abnegarme
y sentir pasar el dulce olor del instante.
ya no quiero sentir grandes cosas,
simplemente una gran desnudez,
hasta percibir directamente
la última realidad de mi yo eterno,
sentirme de nuevo sistémico,
como cuando la materia
fue simplemente eso, materia,
y no sabía de sí misma,
ni de este mundo repleto
de otros que como yo
también se buscan
y quizás se encuentran.
Para este año me propongo
concebir más que pasado
de la única forma que sé
viajar a lomos del presente:
emanciparme hasta abnegarme
y sentir pasar el dulce olor del instante.
Mi casita
En mi casa, en la montaña,
Hay un circo de piedra y mi familia trapecista
Que mantiene el equilibrio
Entre lo que es sueño
Y lo que fue realidad.
Cada mañana abro la ventana,
Estiro la vista y alcanzo al horizonte.
Cada mañana lo mismo y no me canso.
En mi casita de Albiol
Nos sentamos junto al fuego
Y nos miramos, de tanto en tanto,
Para así encontrarnos.
Y llegados a ese punto
No me queda más remedio
Que novar mis problemas,
Condonar mi pasado,
Olvidar mi futuro
Y compartir mi vida.
En nuestra casa de Albiol
Ester se esconde entre las sábanas
Y gime aún solitaria llamando al calor,
David hace nubes con su receta secreta
De plantas y flores,
Mientras Pablo aparece ahora por la puerta,
Quizás vuelva de Torredembarra,
Entretanto yo me lavo los dientes
Y apuro mi último trago de día
En mi casita de Albiol.
Hay un circo de piedra y mi familia trapecista
Que mantiene el equilibrio
Entre lo que es sueño
Y lo que fue realidad.
Cada mañana abro la ventana,
Estiro la vista y alcanzo al horizonte.
Cada mañana lo mismo y no me canso.
En mi casita de Albiol
Nos sentamos junto al fuego
Y nos miramos, de tanto en tanto,
Para así encontrarnos.
Y llegados a ese punto
No me queda más remedio
Que novar mis problemas,
Condonar mi pasado,
Olvidar mi futuro
Y compartir mi vida.
En nuestra casa de Albiol
Ester se esconde entre las sábanas
Y gime aún solitaria llamando al calor,
David hace nubes con su receta secreta
De plantas y flores,
Mientras Pablo aparece ahora por la puerta,
Quizás vuelva de Torredembarra,
Entretanto yo me lavo los dientes
Y apuro mi último trago de día
En mi casita de Albiol.
La nana roquera
Llegas muy tarde esta noche
¿De dónde coño sales?
Acabé de trabajar
Fui a ver a Marc y a Joe
Fuimos al bar
Tomamos unas cervezas
No estabas allí
Tú no apareciste
Te tomaste el día libre
Eso me dijeron
Te he estado buscando
¿De dónde coño sales?
Volví a casa
Estaba cansado desconcertado
Traté de dormir un rato
Pero la cabeza me daba vueltas
Pensé entonces que nada malo podía pasar
Que nada entre nosotros podía cambiar
Traté de imaginarme un mundo sin ti
Un mundo sin tus caricias
Cuando estoy hambriento
Un mundo sin medias
Colgando del armario
Un mundo sin tu perfume
Reptando entre mis piernas
Sin tus tortitas que aún no se hacer
¿Dónde coño has estado?
Trato de comprenderte
Pero por más que indago
No se me ocurre nada bueno
Que puedas hacer sin mí
No se me ocurre nada sano
Que puedas hacer
Con ese uniforme de chica de bar
Lejos de la barra
¿Dónde coño has estado?
¿Qué me escondes?
Volví al bar estaban cerrando
Pregunté si sabían donde estabas
Nadie sabía nada
Lucía trató de tranquilizarme
Me acompañó a casa
Hubiera podido follármela sabes
Hacer como tú haces
Con los capullos que pasan por tu bar
Hubiera tenido que hacer caso a tu madre
Y haberme largado
Haberos dejado tiradas a las dos
Y no romperme los cuernos
Fundiendo hierro cada día
Que he burlado a mi vida
¿Dónde coño has estado esta noche?
Podría dejarte pero no me atrevo
Me desato la correa y te digo
Prepárate nena
Hoy te espera una buena
Tiemblas al hablar
Sólo tú sabes lo que has hecho
Pero esta noche sí nena
Esta noche los dos
Sabremos que ha estado mal
Me irritan tus lágrimas
Me duele pegarte
No no me hables
Ya no me interesa saber
Buenas noches mi amor.
http://www.deezer.com/track/2248652
¿De dónde coño sales?
Acabé de trabajar
Fui a ver a Marc y a Joe
Fuimos al bar
Tomamos unas cervezas
No estabas allí
Tú no apareciste
Te tomaste el día libre
Eso me dijeron
Te he estado buscando
¿De dónde coño sales?
Volví a casa
Estaba cansado desconcertado
Traté de dormir un rato
Pero la cabeza me daba vueltas
Pensé entonces que nada malo podía pasar
Que nada entre nosotros podía cambiar
Traté de imaginarme un mundo sin ti
Un mundo sin tus caricias
Cuando estoy hambriento
Un mundo sin medias
Colgando del armario
Un mundo sin tu perfume
Reptando entre mis piernas
Sin tus tortitas que aún no se hacer
¿Dónde coño has estado?
Trato de comprenderte
Pero por más que indago
No se me ocurre nada bueno
Que puedas hacer sin mí
No se me ocurre nada sano
Que puedas hacer
Con ese uniforme de chica de bar
Lejos de la barra
¿Dónde coño has estado?
¿Qué me escondes?
Volví al bar estaban cerrando
Pregunté si sabían donde estabas
Nadie sabía nada
Lucía trató de tranquilizarme
Me acompañó a casa
Hubiera podido follármela sabes
Hacer como tú haces
Con los capullos que pasan por tu bar
Hubiera tenido que hacer caso a tu madre
Y haberme largado
Haberos dejado tiradas a las dos
Y no romperme los cuernos
Fundiendo hierro cada día
Que he burlado a mi vida
¿Dónde coño has estado esta noche?
Podría dejarte pero no me atrevo
Me desato la correa y te digo
Prepárate nena
Hoy te espera una buena
Tiemblas al hablar
Sólo tú sabes lo que has hecho
Pero esta noche sí nena
Esta noche los dos
Sabremos que ha estado mal
Me irritan tus lágrimas
Me duele pegarte
No no me hables
Ya no me interesa saber
Buenas noches mi amor.
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No se me ocurre mejor manera
de acercarme a ella que desnudarnos
y dejarnos a un lado,
partir del fuego
que abrasa la chatarra
hasta que el tiempo,
el aire, la lluvia
y el fuego de nuevo,
nos devuelvan iguales.
Para vivir una vida
es necesario morirse muchas veces
y para rozar sus labios hasta
juntarlos a mi esta noche
sólo cabe abrazarnos,
aleccionarnos con la ternura
de quien aprende a amar,
simple e ingenuamente,
sólo cabe que volvamos
a la materia original.
La observo desde el marco de la puerta,
ahí sentada, junto a la luz
que ilumina mi escritorio.
La observo y lentamente olvido
el recuerdo de su ausencia:
aquel desvelo que habitaba
en esa misma silla donde ahora
sólo cabe su imagen ocultando
la sombra que esconde tras de si
esa cama que espera.
Me falta una seña, sólo una,
y me basta con cualquiera:
una sonrisa pícara,
una mirada tímida,
uno de sus rizos golpeando
mi piel impúber, un pestañeo cómplice,
una palabra, un silencio...
cualquiera. Como ven
hoy me sobran los motivos
que me llevan a nacer de nuevo.

Discover Archive!
de acercarme a ella que desnudarnos
y dejarnos a un lado,
partir del fuego
que abrasa la chatarra
hasta que el tiempo,
el aire, la lluvia
y el fuego de nuevo,
nos devuelvan iguales.
Para vivir una vida
es necesario morirse muchas veces
y para rozar sus labios hasta
juntarlos a mi esta noche
sólo cabe abrazarnos,
aleccionarnos con la ternura
de quien aprende a amar,
simple e ingenuamente,
sólo cabe que volvamos
a la materia original.
La observo desde el marco de la puerta,
ahí sentada, junto a la luz
que ilumina mi escritorio.
La observo y lentamente olvido
el recuerdo de su ausencia:
aquel desvelo que habitaba
en esa misma silla donde ahora
sólo cabe su imagen ocultando
la sombra que esconde tras de si
esa cama que espera.
Me falta una seña, sólo una,
y me basta con cualquiera:
una sonrisa pícara,
una mirada tímida,
uno de sus rizos golpeando
mi piel impúber, un pestañeo cómplice,
una palabra, un silencio...
cualquiera. Como ven
hoy me sobran los motivos
que me llevan a nacer de nuevo.

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Petición
Hay tantos puentes como brazos extienden la mano
Hay sonrisas como avenidas y miradas como ventanas
Hay jardines como cuerpos y anhelos que llevan a descifrarlos
Hay remolinos de pétalos secos sobre el suelo
Brisas aromas y música asomando por cada rincón
Hay pequeños atajos que aconsejo no coger
Y caminos que aconsejo no acabar
Arpegios rozando el cuero cabelludo como susurros
Otoños que caen despacio desde el balcón
Hasta que el invierno los entierra de nieve
Y congela el corazón que aún crepita
Hay tantas casas como sueños sin cobijo
Hay tantas puertas como pretextos necesitan ser abiertos
A golpe de nudillo a golpe de pregunta
Hay tantas y tantas puertas que merecen ser derribadas
Hay tantas luces que merecen iluminar cada cuanto
Que desfila por las comisuras de los muros que esconden
Detrás de algunos cuerpos no todos
Esos íntimos y recónditos estados soberanos
En los que vale la pena tramitar un asilo
Hay sonrisas como avenidas y miradas como ventanas
Hay jardines como cuerpos y anhelos que llevan a descifrarlos
Hay remolinos de pétalos secos sobre el suelo
Brisas aromas y música asomando por cada rincón
Hay pequeños atajos que aconsejo no coger
Y caminos que aconsejo no acabar
Arpegios rozando el cuero cabelludo como susurros
Otoños que caen despacio desde el balcón
Hasta que el invierno los entierra de nieve
Y congela el corazón que aún crepita
Hay tantas casas como sueños sin cobijo
Hay tantas puertas como pretextos necesitan ser abiertos
A golpe de nudillo a golpe de pregunta
Hay tantas y tantas puertas que merecen ser derribadas
Hay tantas luces que merecen iluminar cada cuanto
Que desfila por las comisuras de los muros que esconden
Detrás de algunos cuerpos no todos
Esos íntimos y recónditos estados soberanos
En los que vale la pena tramitar un asilo
Pese a todo me siento extraño
Tengo apenas treinta años,
y pese a mi recién estrenada madurez
conservo el vigor intacto.
Es mi “morning glory”
una juventud de otoño
que conserva impoluta la ilusión
de destrempar temprano
y el ánimo por alargar la noche.
Grandes facultades,
pero cuando oigo Álex
pregunto, quién es ése,
el politoxicómano,
el abogado,
el que ama sensible,
el que corre,
el que espera,
el que escribe,
el que experimenta,
el que cierra los ojos,
el que extiende la mano…
Hola, me llamo Álex
y me ando buscando.
Discover Doors of the 21st Century!
y pese a mi recién estrenada madurez
conservo el vigor intacto.
Es mi “morning glory”
una juventud de otoño
que conserva impoluta la ilusión
de destrempar temprano
y el ánimo por alargar la noche.
Grandes facultades,
pero cuando oigo Álex
pregunto, quién es ése,
el politoxicómano,
el abogado,
el que ama sensible,
el que corre,
el que espera,
el que escribe,
el que experimenta,
el que cierra los ojos,
el que extiende la mano…
Hola, me llamo Álex
y me ando buscando.
Discover Doors of the 21st Century!
Antítesis
Surfeando el otro día por la red en busca de recursos poéticos encontré el siguiente ejemplo de antítesis: VIDA Y MUERTE. La reflexión obligada, la conclusión la siguiente:
Vida y muerte no son opuestos,
Son amantes entrelazados
Poseyéndose mutuamente,
Como si el miedo a desprenderse
El uno del otro
Ya los hubiera separado.
Vida y muerte,
Vida que te amo, ¡vida!
Muerte que te temo, ¡Muerte!
Muerte que tu única antítesis
Es esta conciencia divina de vida que tengo…
Muerte que tu único empeño
Es que siga viviendo.
Vida y muerte…
No hay otra suerte que seguir
Viviendo para morir,
No hay otra suerte que seguir
Muriendo para vivir.
Vida y muerte,
Que llevó a nuestra cultura
A situaros en los dos extremos,
En las dos puntitas de la línea,
Como opuestos que no se tocan
Cuando allí se comunican
Y se entrelazan
Desprendiéndose
La una de la otra.
Discover Architecture in Helsinki!
Vida y muerte no son opuestos,
Son amantes entrelazados
Poseyéndose mutuamente,
Como si el miedo a desprenderse
El uno del otro
Ya los hubiera separado.
Vida y muerte,
Vida que te amo, ¡vida!
Muerte que te temo, ¡Muerte!
Muerte que tu única antítesis
Es esta conciencia divina de vida que tengo…
Muerte que tu único empeño
Es que siga viviendo.
Vida y muerte…
No hay otra suerte que seguir
Viviendo para morir,
No hay otra suerte que seguir
Muriendo para vivir.
Vida y muerte,
Que llevó a nuestra cultura
A situaros en los dos extremos,
En las dos puntitas de la línea,
Como opuestos que no se tocan
Cuando allí se comunican
Y se entrelazan
Desprendiéndose
La una de la otra.
Discover Architecture in Helsinki!
Tus ojos II
Hoy me contemplo, adyacente
a tu mano que me roza
y a tus labios que se abren:
hermoso, listo, encantador, tranquilo
y sobretodo vivo, muy vivo.
Con tus ojos que me miran,
hoy me miro, a través del amor.
Discover The Velvet Underground!
a tu mano que me roza
y a tus labios que se abren:
hermoso, listo, encantador, tranquilo
y sobretodo vivo, muy vivo.
Con tus ojos que me miran,
hoy me miro, a través del amor.
Discover The Velvet Underground!
Entre la vida y los versos
Tengo muy buenas aptitudes psicotécnicas
pero mi alma, velada y tenue, pesa con los versos
que esconden poco más que letras de razón abstracta.
Soy, al fin y al cabo, la coraza de un alma triste,
de un alma etérea.
Puedo escribir infinitas palabras, y también
concentrarlas atómicamente en una sola,
pero al final, digo siempre lo mismo, más bien NADA.
Puedo recorrer nirvanas,
abismos de discordia,
quimeras ocultas tras la percepción,
alzarme exponencialmente sobre el mundo
que dejo a mis pies
e histriónicamente estático
encontrarme a mí mismo
oculto en el espacio vacío.
Puedo también fingirme
con un poquito más de miedo
y un poquito menos de ganas.
Puedo, de la tierra fértil,
recoger el lucro de mi ingenio,
hasta explotarla y explotarme
y dar rienda suelta a mi consciencia,
pero mi alma, velada y tenue,
me guía intrínsicamente a sí misma,
hacia ese abismal absurdo
que aflige la vida con estos versos…
Estos versos que fingen y sienten
aquello que siempre fui
y aquello que jamás llegué a conocer.
Paseo entre las sombras
por miedo a ser visto
por las calles que no existen.
Con paso lento corre la vida
y yo me finjo y me siento
y me olvido que también
existen las putas, las flores,
la chatarra, el vino, la patria,
la hierba y tantas otras cosas
de las que hablar
que hasta me aburre
tanta pesadumbre.
pero mi alma, velada y tenue, pesa con los versos
que esconden poco más que letras de razón abstracta.
Soy, al fin y al cabo, la coraza de un alma triste,
de un alma etérea.
Puedo escribir infinitas palabras, y también
concentrarlas atómicamente en una sola,
pero al final, digo siempre lo mismo, más bien NADA.
Puedo recorrer nirvanas,
abismos de discordia,
quimeras ocultas tras la percepción,
alzarme exponencialmente sobre el mundo
que dejo a mis pies
e histriónicamente estático
encontrarme a mí mismo
oculto en el espacio vacío.
Puedo también fingirme
con un poquito más de miedo
y un poquito menos de ganas.
Puedo, de la tierra fértil,
recoger el lucro de mi ingenio,
hasta explotarla y explotarme
y dar rienda suelta a mi consciencia,
pero mi alma, velada y tenue,
me guía intrínsicamente a sí misma,
hacia ese abismal absurdo
que aflige la vida con estos versos…
Estos versos que fingen y sienten
aquello que siempre fui
y aquello que jamás llegué a conocer.
Paseo entre las sombras
por miedo a ser visto
por las calles que no existen.
Con paso lento corre la vida
y yo me finjo y me siento
y me olvido que también
existen las putas, las flores,
la chatarra, el vino, la patria,
la hierba y tantas otras cosas
de las que hablar
que hasta me aburre
tanta pesadumbre.
Ausencia presente
You slept so well at your end of the room
That you seemed a memory: your absence.
I worked well, rising early, while you slept.
I though your going would make only this difference,
Your memory: your presence.
But now I’m alone
I know a silence that howls,
Here, solitude, begins.
Dormías tan queda a tu lado del cuarto
Que parecías un recuerdo: tu ausencia.
Trabajé bien, de madrugada, mientras dormías,
Pensé que tu marcha supondría sólo esta diferencia,
Tu recuerdo: tu presencia.
Pero ahora que estoy solo
Sé de un silencio que aúlla,
Aquí, la soledad, empieza.
Stephen Spender
Discover CocoRosie!
That you seemed a memory: your absence.
I worked well, rising early, while you slept.
I though your going would make only this difference,
Your memory: your presence.
But now I’m alone
I know a silence that howls,
Here, solitude, begins.
Dormías tan queda a tu lado del cuarto
Que parecías un recuerdo: tu ausencia.
Trabajé bien, de madrugada, mientras dormías,
Pensé que tu marcha supondría sólo esta diferencia,
Tu recuerdo: tu presencia.
Pero ahora que estoy solo
Sé de un silencio que aúlla,
Aquí, la soledad, empieza.
Stephen Spender
Discover CocoRosie!
Salvar la distancia
De vuelta del paseo por las calles del barrio viejo,
los bailes yeyes que despertaron mi cadera entumecida,
la paella en la playa, el cine que añoraba.
De vuelta de tu cabello, tu mirada, tu sonrisa,
la noche en la que subí hasta tu boca con mis labios desde tus piernas
y te susurré con mi voz más dulce: ¿estás bien?
en aquel instante en el que te amaba,
hoy todo me conduce a ti.
Estoy aquí, donde siempre he querido estar,
sentado en esta mañana que brilla bajo la sombra del otoño,
jugando al ejercicio que aprendí de muy pequeño:
situarme a escasos centímetros de mí
y contemplarme fijamente a los ojos, tratando de descifrarlos.
Lo he estado calculando y con este mismo ejercicio,
podría llegar a encontrarme junto a ti, en apenas medio día,
quizás así podría compartir contigo el aire frío del atardecer
antes de subir hasta tu boca con mis labios desde tus piernas
y susurrarte con mi voz más dulce
y besarte sin hacerte daño.
Pasado el crepúsculo marcharía
con tal de llegar a tiempo
de recoger mi cuerpo que espera
solitario en la noche de otoño
para ir a trabajar, aunque no sin antes
mirarlo nuevamente a los ojos y
compartir conmigo la alegría
de saber que existes en el mismo instante.
Discover Ani DiFranco!
los bailes yeyes que despertaron mi cadera entumecida,
la paella en la playa, el cine que añoraba.
De vuelta de tu cabello, tu mirada, tu sonrisa,
la noche en la que subí hasta tu boca con mis labios desde tus piernas
y te susurré con mi voz más dulce: ¿estás bien?
en aquel instante en el que te amaba,
hoy todo me conduce a ti.
Estoy aquí, donde siempre he querido estar,
sentado en esta mañana que brilla bajo la sombra del otoño,
jugando al ejercicio que aprendí de muy pequeño:
situarme a escasos centímetros de mí
y contemplarme fijamente a los ojos, tratando de descifrarlos.
Lo he estado calculando y con este mismo ejercicio,
podría llegar a encontrarme junto a ti, en apenas medio día,
quizás así podría compartir contigo el aire frío del atardecer
antes de subir hasta tu boca con mis labios desde tus piernas
y susurrarte con mi voz más dulce
y besarte sin hacerte daño.
Pasado el crepúsculo marcharía
con tal de llegar a tiempo
de recoger mi cuerpo que espera
solitario en la noche de otoño
para ir a trabajar, aunque no sin antes
mirarlo nuevamente a los ojos y
compartir conmigo la alegría
de saber que existes en el mismo instante.
Discover Ani DiFranco!
Mañanas
Discover Godspeed You! Black Emperor!
Hay mañanas en las que los cantos de los pájaros
se me clavan como alfileres en el encéfalo,
el sol no palia este frío congénito
y las primeras luces del alba, los primeros destellos,
se me lanzan al cuello furiosos.
Sí, todo es su opuesto:
El sol es frío,
la luz oscura,
la naturaleza es muerte,
la mañana es un desvelo
y ni tan siquiera la aurora
se refleja en tu rostro ya
sino en mi llanto.
Sí, lo sé, ya no me amo.
Hay mañanas que no deberían amanecer nunca,
así podría perpetuar mi desvelo
bajo el cobijo de la noche,
sin tener que enfrentarme al terrible ejercicio
de ser quien he llegado a ser.
así podría perpetuar mi desvelo
bajo el cobijo de la noche,
sin tener que enfrentarme al terrible ejercicio
de ser quien he llegado a ser.
Hay mañanas en las que no me atrevo
a abrir el cajón de la mesita de noche
por miedo a encontrar la pistola
con la que debería pegarme un tiro.
a abrir el cajón de la mesita de noche
por miedo a encontrar la pistola
con la que debería pegarme un tiro.
Tus ojos
De un color, color azul
De mar inmenso,
Con claros, oscuros,
Turquesas y profundidades
Que se confunden con el horizonte;
De un color, color azul infinito
De sueño intenso
Y sutiles transparencias;
De un color, color azul espejo;
De un color y multitud de idiosincracias
simples y bellas.
Mirarte a los ojos
Es viajar a otra galaxia
Que se expande y se expande
Continuamente bajo esos
Enormes ojos azules que Dios te dio.
Discover Émilie Simon!
De mar inmenso,
Con claros, oscuros,
Turquesas y profundidades
Que se confunden con el horizonte;
De un color, color azul infinito
De sueño intenso
Y sutiles transparencias;
De un color, color azul espejo;
De un color y multitud de idiosincracias
simples y bellas.
Mirarte a los ojos
Es viajar a otra galaxia
Que se expande y se expande
Continuamente bajo esos
Enormes ojos azules que Dios te dio.
Discover Émilie Simon!
Llegó la espera una tarde
Y se instaló en la nuestra
Como si siempre
Hubiera sido ésta su casa.
Taciturna daba vueltas
Tan lenta y temblorosa
Que casi daba miedo tocarla
No fuera que se desplomara.
Poco a poco, aprendimos a convivirla,
A aceptarla, siempre sola,
Tan fría, tan distante.
Le arreglamos un cuarto
Y nos habituamos
Sin saber muy bien porqué
Al ir y venir
De su cadencia triste y pensativa,
Y a veces, ¿recuerdas?, sentados frente a ella,
Contemplábamos su ausencia
A través de los silencios opacos
Que creíamos haber dejado atrás,
Antes de irnos a dormir
Rendidos por la pena.
Y se instaló en la nuestra
Como si siempre
Hubiera sido ésta su casa.
Taciturna daba vueltas
Tan lenta y temblorosa
Que casi daba miedo tocarla
No fuera que se desplomara.
Poco a poco, aprendimos a convivirla,
A aceptarla, siempre sola,
Tan fría, tan distante.
Le arreglamos un cuarto
Y nos habituamos
Sin saber muy bien porqué
Al ir y venir
De su cadencia triste y pensativa,
Y a veces, ¿recuerdas?, sentados frente a ella,
Contemplábamos su ausencia
A través de los silencios opacos
Que creíamos haber dejado atrás,
Antes de irnos a dormir
Rendidos por la pena.
Discover Fionn Regan!
Ventana al mar
La eufonía de las olas que rozaron mi cuerpo dormido
ahora es tan sólo una espumosa
enciclopedia de los límites marginales
que a mis pies
vienen y van
entre las primeras luces de la mañana
ventana al mar
café en la mano
en esta hora fugaz
en la que sumiso descorro la cortina
y me ahogo con ardientes pensamientos
bajo una pompa peregrina de fuego
amanece en mi ventana
con lagañas de arena
el horizonte en el que me diluyo
entre la mar y el sueño
junto al rumor de las olas
despierto
ventana al mar
café en la mano.
Discover Seu Jorge!
La fiesta de la piscina

Oye tú a esa rana se le iluminan los ojos de noche ¿no?
Yo no he visto mi mojito por ningún lado
Si es que estaba aquí al ladito
Seguro que algún matao se lo ha bebido
Es lo que tiene el buen rollismo
Es lo que tiene entre otras cosas la fiesta de la piscina
Que por si no lo he dicho
Es una cosa guapa y es una cosa fina
Y nos lo pasamos de puta madre nen
Pero me pesan los ojos…
Con el pelo mojado
Como la hemos liado
No veas como flipa la peña
Y David todo morao
Se ha montao un sarao
Y va Pablito y le mete una colleja
Todos cantando riendo soñando
Estamos aquí soy feliz
Excepto por que el matao éste
Me ha ganao al ping pong
Será cabrón
Mira mira por ahí va
Una loca tío con rastas
Y un arquero con un rey
Y ahora todos jugando cantando
Nos vamos a dormir
Y Pablito nos pone algo de musiquita
Así de esa para dormir
Nos quedamos todos tiesos paraos
Excepto un hippie motivao
Le puedes decir que deje de tocar
El puto tambor de una vez
Y mientras se cierran nuestros ojitos
Pensamos en lo bien que lo hemos pasado
Como nos hemos reído
Como hemos jugado
Como nos hemos bañado
Y estamos más cercas de las estrellas ahora
Estamos flotando como los ángeles
Flotando en el cosmos
¿Nos vemos el año que viene?
Tú niña ven paquí.
... Estoy intentando añadir el audio GJIDBwfbABçehf!!!!!!!!!!!! De momento he aquí la letra de la canción del Excm. César.
Yo no he visto mi mojito por ningún lado
Si es que estaba aquí al ladito
Seguro que algún matao se lo ha bebido
Es lo que tiene el buen rollismo
Es lo que tiene entre otras cosas la fiesta de la piscina
Que por si no lo he dicho
Es una cosa guapa y es una cosa fina
Y nos lo pasamos de puta madre nen
Pero me pesan los ojos…
Con el pelo mojado
Como la hemos liado
No veas como flipa la peña
Y David todo morao
Se ha montao un sarao
Y va Pablito y le mete una colleja
Todos cantando riendo soñando
Estamos aquí soy feliz
Excepto por que el matao éste
Me ha ganao al ping pong
Será cabrón
Mira mira por ahí va
Una loca tío con rastas
Y un arquero con un rey
Y ahora todos jugando cantando
Nos vamos a dormir
Y Pablito nos pone algo de musiquita
Así de esa para dormir
Nos quedamos todos tiesos paraos
Excepto un hippie motivao
Le puedes decir que deje de tocar
El puto tambor de una vez
Y mientras se cierran nuestros ojitos
Pensamos en lo bien que lo hemos pasado
Como nos hemos reído
Como hemos jugado
Como nos hemos bañado
Y estamos más cercas de las estrellas ahora
Estamos flotando como los ángeles
Flotando en el cosmos
¿Nos vemos el año que viene?
Tú niña ven paquí.
... Estoy intentando añadir el audio GJIDBwfbABçehf!!!!!!!!!!!! De momento he aquí la letra de la canción del Excm. César.
Discover Arcade Fire!
Grito por los prados que la muerte
no tiene importancia alguna,
que todo esto es un sueño y la muerte también,
pero sólo los corderos pueden oírme
y soy ridículo para ellos,
por que primero me observan,
luego me ignoran.
no tiene importancia alguna,
que todo esto es un sueño y la muerte también,
pero sólo los corderos pueden oírme
y soy ridículo para ellos,
por que primero me observan,
luego me ignoran.
Observo su mirada ciega tendida sobre la roca, sus ojos me penetran y tras de mi se propagan por el infinito ulterior que sucede al cuerpo. La sangre brotó hacia sus cabellos pero antes, en su rostro pincelada, dibujó trivial la muerte, con su boca abierta, coagulada. Fue esta mañana, menuda faena… en su rostro sin orejas se divisa la suerte de quien debió salir a hombros.
Tomás fue, y sin duda alguna puedo afirmarlo, un buen hombre. Hay situaciones en la vida tan extremas, tan extrañas, en que la coyuntura es la tormenta y los instantes afloran como pequeñas eternidades que las máscaras resultan ya innecesarias. Apenas coincidimos dos días, pero suficientes para saber que aquella era una persona noble. Aquí estábamos, apenas hace unas horas, Tomás y yo, explicándonos como asaltábamos a las mujeres o como nos enfrentábamos a las grandes incógnitas de la vida: la muerte, la conciencia, la infinidad, la inmensidad o la nada, temas que abarcamos sin vergüenza, sin pudor a mostrarnos tal como éramos, tal como fuimos, llevados por el miedo... En el extremo toma parte el instinto, el impulso primario, y la conciencia no juega traviesa al enredo. El miedo nos unió y fuimos hermanos, y no de sangre sino de raza, hermanos de suerte. El miedo. El miedo a la muerte nos permitió ser hombres.
Tomás, un cuerpo que anuncia, como un eco, mi suerte, junto al rugir de la plaza. Tendido de cualquier manera en el suelo, sin atisbo de tensión, tan mal colocada cada articulación de su cuerpo que se me hace imposible imaginar su reposo sin dolor. Tan vacío de vida, como anunciando mis horas. Desearía haber sido yo el primero y que Tomás como yo, hubiera dedicado su último trago de otoño a limpiar mi desnudez del légamo de sangre, arena y sudor, en la que se convirtiera mi última piel, pero quien sabe donde esta el dolor ahora que la muerte es una certeza y sólo cabe realizar enajenados actos simbólicos…
Ya sin esperanza abandono definitivamente la conciencia. Oigo el bullicio en la plaza, es similar al de la mañana, pronto llegará también mi momento. Le cierro los párpados y susurro a su mutilación “Hasta luego compañero”. Cojo mi traje, que dormía al otro lado de la celda, compruebo que esté en perfecto estado y me visto lentamente. Me arrodillo y rezo hasta que oigo como se acercan, -¡Enrique!- brama uno de ellos mientras me abre la puerta. Me ajusto el traje de luces y entre el entusiasmo y la expectación, salto al ruedo corriendo.
“No mates al toro, mata al toreador”
Devendra Banhart
Tomás fue, y sin duda alguna puedo afirmarlo, un buen hombre. Hay situaciones en la vida tan extremas, tan extrañas, en que la coyuntura es la tormenta y los instantes afloran como pequeñas eternidades que las máscaras resultan ya innecesarias. Apenas coincidimos dos días, pero suficientes para saber que aquella era una persona noble. Aquí estábamos, apenas hace unas horas, Tomás y yo, explicándonos como asaltábamos a las mujeres o como nos enfrentábamos a las grandes incógnitas de la vida: la muerte, la conciencia, la infinidad, la inmensidad o la nada, temas que abarcamos sin vergüenza, sin pudor a mostrarnos tal como éramos, tal como fuimos, llevados por el miedo... En el extremo toma parte el instinto, el impulso primario, y la conciencia no juega traviesa al enredo. El miedo nos unió y fuimos hermanos, y no de sangre sino de raza, hermanos de suerte. El miedo. El miedo a la muerte nos permitió ser hombres.
Tomás, un cuerpo que anuncia, como un eco, mi suerte, junto al rugir de la plaza. Tendido de cualquier manera en el suelo, sin atisbo de tensión, tan mal colocada cada articulación de su cuerpo que se me hace imposible imaginar su reposo sin dolor. Tan vacío de vida, como anunciando mis horas. Desearía haber sido yo el primero y que Tomás como yo, hubiera dedicado su último trago de otoño a limpiar mi desnudez del légamo de sangre, arena y sudor, en la que se convirtiera mi última piel, pero quien sabe donde esta el dolor ahora que la muerte es una certeza y sólo cabe realizar enajenados actos simbólicos…
Ya sin esperanza abandono definitivamente la conciencia. Oigo el bullicio en la plaza, es similar al de la mañana, pronto llegará también mi momento. Le cierro los párpados y susurro a su mutilación “Hasta luego compañero”. Cojo mi traje, que dormía al otro lado de la celda, compruebo que esté en perfecto estado y me visto lentamente. Me arrodillo y rezo hasta que oigo como se acercan, -¡Enrique!- brama uno de ellos mientras me abre la puerta. Me ajusto el traje de luces y entre el entusiasmo y la expectación, salto al ruedo corriendo.
“No mates al toro, mata al toreador”
Devendra Banhart
Discover Devendra Banhart!
Don desea
Discover The Album Leaf!
Cada vez que le preguntaba a Papá dónde estaba Mamá, él me respondía un lugar diferente. Jamás le oí decir –No lo sé- y jamás estaba en algún sitio en el que ya hubiera estado antes, por que siempre había algún lugar nuevo y sorprendente para Mamá.
Una vez hace muchos años, Juanjo, un amigo de la escuela al que mi Papá y yo solíamos acompañar a casa al salir del colegio, siendo aún tan niños que nuestras miradas no eran capaces de emitir juicio alguno, me preguntó por qué siempre venía mi Papá a buscarnos, a lo que yo le contesté sin reparos –mi Mamá viaja mucho-. Aunque yo no supiera todavía que mi Mamá era como el aire, que liviano recorre ahora mis pulmones antes de emprender un nuevo viaje hacia quién sabe dónde, o hacia quién sabe quién.
Yo imaginé a Mamá nadando entre nenúfares y peces cuyos colores no existen en el mundo de las palabras; amasando el pan a altas horas de la madrugada mientras silbaba la música que a su vez sonaba en la radio; cultivando flores exóticas con aspectos caprichosos; decidiendo que luna o que sol debían posar sobre mi, sobre todos, cada noche o cada día; narrando epopeyas en voz alta sentada en un banco del parque mientras a sus pies una multitud inmóvil la escuchaba y contemplaba admirada; recorriendo con sus delicados dedos mi cabello mientras dormía, por que cuando había tenido un sueño plácido, Papá, sin saberlo, solía decirme que ella había estado a mi lado, y que había venido a vernos esa noche. La imaginé en infinidad de lugares, y siempre sonriente.
Ahora yo ya tengo una edad, y sé que mi Mamá esta muerta, aunque él no me lo haya dicho. Aún así, de vez en cuando, le pregunto a Papá si tiene idea de dónde estará Mamá, por que me gusta imaginarla tal y como él la imagina, tal y como él la recuerda.
Exánime contemplo los astros estremeciendo la noche:
Abro la maleta, saco la manta,
estreno mi tetra-brick,
sosiego mi cuerpo sobre la madera húmeda,
enciendo un cigarrillo, dejo pasar el tiempo
aunque él nunca me dejara pasar ni una,
y recuerdo.
Recuerdo simplemente
cuando el aire
se confundía entre nuestras gargantas...
Los astros evocan, lo sé,
la luz trémula del amor.
Abro la maleta, saco la manta,
estreno mi tetra-brick,
sosiego mi cuerpo sobre la madera húmeda,
enciendo un cigarrillo, dejo pasar el tiempo
aunque él nunca me dejara pasar ni una,
y recuerdo.
Recuerdo simplemente
cuando el aire
se confundía entre nuestras gargantas...
Los astros evocan, lo sé,
la luz trémula del amor.
Discover Serge Gainsbourg!
"Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo_li_ta: la punta de mi lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li. Ta."
...no se me ocurre mejor manera de empezar una novela
Discover Helena!
...no se me ocurre mejor manera de empezar una novela
Discover Helena!
Salvajes
Han lanzado -de cuando en cuando-
tantas palabras cívicas
que ya no recuerdan el deseo de su triste espíritu,
el cual corre y corre
como queriendo no esperar
su trofeo de letra,
pero su memoria es ágil
y su reencuentro vertiginoso.
Han acurrucado tantos anhelos
sobre regazos entumecidos de razón
y no sobre los hombros
que sustentan su zozobra,
que ya son sueño sin ser deseo,
simplemente un instante
plácido y vacío.
Han desplegado
tan salvajemente sus alas
que ya no llegarán nunca
a tocar el suelo.
Han creído, de tanto en tanto,
tantas antropófagas verdades
que ahora, tras un fría lluvia de arena,
reposan su dolor sincero
en un oscuro perenne,
tendidos el uno sobre el otro,
vida tras vida.
Salvajes ya no quedan
y en su lugar ensalza su vacante
una pequeña placa conmemorativa.
Discover of Montreal!
tantas palabras cívicas
que ya no recuerdan el deseo de su triste espíritu,
el cual corre y corre
como queriendo no esperar
su trofeo de letra,
pero su memoria es ágil
y su reencuentro vertiginoso.
Han acurrucado tantos anhelos
sobre regazos entumecidos de razón
y no sobre los hombros
que sustentan su zozobra,
que ya son sueño sin ser deseo,
simplemente un instante
plácido y vacío.
Han desplegado
tan salvajemente sus alas
que ya no llegarán nunca
a tocar el suelo.
Han creído, de tanto en tanto,
tantas antropófagas verdades
que ahora, tras un fría lluvia de arena,
reposan su dolor sincero
en un oscuro perenne,
tendidos el uno sobre el otro,
vida tras vida.
Salvajes ya no quedan
y en su lugar ensalza su vacante
una pequeña placa conmemorativa.
Discover of Montreal!
¡Hola Loquita!
Hay una frase hecha en castellano que en los últimos días me ha asaltado en contextos y con ánimos diversos…. Asentar la cabeza. Tal intención, me ha obligado a reflexionar sobre la semántica de esta frase, pero más allá de su posible significado popular, lo que me intriga enormemente es la doctrina que los emisores (todos seres queridos) quisieron inculcar bajo una mueca bondadosa.
Asentar la cabeza. Supongo que para poder asentarla en primer lugar sería necesario tener la cabeza dispersa. Sí, estoy de acuerdo, mi conciencia viaja ilimitadamente a lugares a los que yo sólo puedo llegar, como los locos encuentro en ellos un refugio a este mundo en el que no me siento un igual, pero a diferencia de ellos siempre vuelvo y es la razón la que guía mis pasos. Sí, estoy de acuerdo, cumplo la premisa previa, transito, de cuando en cuando, los caminos de la temeridad, pero soy merecedor por ello de tan sabio consejo. ¿Qué quieren los que me quieren, cuando me desean como algo que no soy?
¿Cómo asentar la cabeza, y acomodarla a una sola idea común, cuando las propias ya son tantas que se escapan a uno mismo? Despertar (sin ganas), desayunar (sin tiempo), coger el bus, cinco horas de trabajo, el bus ¡qué espera!, comer, quince minutos de siesta, nuevamente el bus, cuatro horas más de trabajo, bus, cenar, dos horas de tele, dormir… lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y por que no, algún que otro sábado… asentar la cabeza ¡Qué fácil resulta seguir la vida cuando esta sólo tiene un camino!... asentar la cabeza, ¿lucidez o evasión?
Asentar la cabeza. Supongo que para poder asentarla en primer lugar sería necesario tener la cabeza dispersa. Sí, estoy de acuerdo, mi conciencia viaja ilimitadamente a lugares a los que yo sólo puedo llegar, como los locos encuentro en ellos un refugio a este mundo en el que no me siento un igual, pero a diferencia de ellos siempre vuelvo y es la razón la que guía mis pasos. Sí, estoy de acuerdo, cumplo la premisa previa, transito, de cuando en cuando, los caminos de la temeridad, pero soy merecedor por ello de tan sabio consejo. ¿Qué quieren los que me quieren, cuando me desean como algo que no soy?
¿Cómo asentar la cabeza, y acomodarla a una sola idea común, cuando las propias ya son tantas que se escapan a uno mismo? Despertar (sin ganas), desayunar (sin tiempo), coger el bus, cinco horas de trabajo, el bus ¡qué espera!, comer, quince minutos de siesta, nuevamente el bus, cuatro horas más de trabajo, bus, cenar, dos horas de tele, dormir… lunes, martes, miércoles, jueves, viernes y por que no, algún que otro sábado… asentar la cabeza ¡Qué fácil resulta seguir la vida cuando esta sólo tiene un camino!... asentar la cabeza, ¿lucidez o evasión?
Ángel caído
En un cielo aprensivo y rojizo
Una bocanada de descuido se alzaba,
Se expandía amenazando ser aire
Y un ángel moribundeaba sus alas.
Perdido entre antenas oxidadas
Y ataúdes de hormigón
Sutilmente desfalleció su vuelo
Hasta colarse exhausto por mi ventana
Yo contemplé inmóvil la figura delgada de mi onírica visita,
Yo, que fascinado ansié intercambiar confidencias,
Me conmoví al verlo encorvado, callado y temeroso
En un rincón de mi cuarto.
Sus ojos infectados de tedio examinaron mis ojos despiertos
Mientras sus manos buscaron en su pecho desnudo
Algo que jamás encontraron.
-Duerme aquí tranquila- le dije con ternura-
Mi morada es triste y solitaria,
Aquí nadie te molestará-.
Su vulnerable belleza reptó entonces tímidamente hacia la cama.
Mientras en la calle satinadas de sol
Las voces de los chiquillos
Ignoraban todo el dolor que aquí acontecía:
Un contorno sinuoso, quebrado de conciencia y hastío,
Exhaló su última pizca de vida
Agónicamente tendido sobre el olvido.
¡Dios! ¿Qué ocupa tu vigilancia ofuscada,
Que tu siervo yació trastornado sobre mi lecho
Acercando la almohada a su rostro,
Cuyas lágrimas no reflejaron tu amor?
¡Dios! ¿Qué lejos estás que acercarme a ti no puedo?
Me hubiera gustado abrazarlo y susurrarle al oído,
Curar sus sangrientos sudores con ojos mimosos,
Pero para cuando mis labios rozaron su cuerpo frío
El polvo ya rociaba sus alas
Y el presente había ya definitivamente pasado.
Dios das a tus siervos la virtud de la belleza y el sueño
Y con ellos el dolor de la discrepancia,
Y yo me pregunto ¿Qué soberbio designios nos deparas
Que aún pudieras resucitar a tus víctimas
El Odio volvería a estrujarlas?
Discover Nick Drake!
Una bocanada de descuido se alzaba,
Se expandía amenazando ser aire
Y un ángel moribundeaba sus alas.
Perdido entre antenas oxidadas
Y ataúdes de hormigón
Sutilmente desfalleció su vuelo
Hasta colarse exhausto por mi ventana
Yo contemplé inmóvil la figura delgada de mi onírica visita,
Yo, que fascinado ansié intercambiar confidencias,
Me conmoví al verlo encorvado, callado y temeroso
En un rincón de mi cuarto.
Sus ojos infectados de tedio examinaron mis ojos despiertos
Mientras sus manos buscaron en su pecho desnudo
Algo que jamás encontraron.
-Duerme aquí tranquila- le dije con ternura-
Mi morada es triste y solitaria,
Aquí nadie te molestará-.
Su vulnerable belleza reptó entonces tímidamente hacia la cama.
Mientras en la calle satinadas de sol
Las voces de los chiquillos
Ignoraban todo el dolor que aquí acontecía:
Un contorno sinuoso, quebrado de conciencia y hastío,
Exhaló su última pizca de vida
Agónicamente tendido sobre el olvido.
¡Dios! ¿Qué ocupa tu vigilancia ofuscada,
Que tu siervo yació trastornado sobre mi lecho
Acercando la almohada a su rostro,
Cuyas lágrimas no reflejaron tu amor?
¡Dios! ¿Qué lejos estás que acercarme a ti no puedo?
Me hubiera gustado abrazarlo y susurrarle al oído,
Curar sus sangrientos sudores con ojos mimosos,
Pero para cuando mis labios rozaron su cuerpo frío
El polvo ya rociaba sus alas
Y el presente había ya definitivamente pasado.
Dios das a tus siervos la virtud de la belleza y el sueño
Y con ellos el dolor de la discrepancia,
Y yo me pregunto ¿Qué soberbio designios nos deparas
Que aún pudieras resucitar a tus víctimas
El Odio volvería a estrujarlas?
Discover Nick Drake!
Al otro lado del Ying
A Alex Rufí,
un bon amic
¿A quién pediré noticias de las ofensivas matinales
que estruendan mientras duermo
ahora que vagabundeo ensimismado
en lo que no soy de mí mismo,
en lo que soy de heterónimo de mi humanidad?
Mi alma se deshace allá donde los desvelos
me hostigan como deseos insatisfechos
encadenando mi cuerpo a mi gastada silla noctámbula.
¡Oh noche! ¿No será todo, más que una imprecisa combinación de evasivas?
Parpadeos solitarios,
ojos sedentarios,
lunas amigas,
la noche me cala y ajena al frío
mi vida inventa otras vidas.
¿Quién me confiará delirante su crónica
ahora que en la clandestinidad de mis versos
ensueño los mundos lejanos?
Noche, deja de preguntar y permite que recorra
esos tres pasos laberínticos
que separan al escritorio de la cama,
permíteme partir hacia el sueño sin madrugada,
partir hacia las olas, hacia las ruinas, hacia la gloria… ¡Conquistarme!
Oh noche, quiero simplemente dormir
sin tener que seguir maniáticamente respondiendo,
quiero abandonarte, ¡Olvidarte!
Partir hacia la luz de la mañana y hacer de mí
pequeños pedacitos de rutinaria felicidad,
quién sabe, quizás con el café en la mano
y una crónica extraviada sobre la mesa
explicando el mundo desde este lejano planeta.
Discover Beirut!
Días de plata
En los días de plata
a mis labios no llega tu sonrisa
y se conforman con el retozo de nostalgia
de mi vieja compañera Soledad.
Canto, en mi paseo,
la llegada de tus pasos,
complacido por este anhelo satisfecho
de amar,
y ser amado.
Busco un refugio anónimo,
sueño, como siempre,
y lanzo quimeras al vuelo,
y recreo distraído mi palabra calma,
y añoro tu sonrisa y,
veo mis entrañas salpicando los textos,
debe ser que se me abierto el alma.
Por que en los días de plata
se encuentra contigo mi sombra,
y sin embargo, en mi cama,
abrazando mi cuerpo desnudo,
Soledad juega distraída.
De hecho, aquí estamos los dos,
en este día, que ya no es triste
por ser de plata, pero sí sincero,
comentando entre nosotros,
mientras salpico de cogollos
esta homilía de ternura
y deseo consumado,
cuanto es el placer de tu hallazgo,
aunque eso,
ya lo insinuara al amanecer mis ojos,
cual es la sencillez de mi aliento,
aunque eso,
lo mostrara al crepúsculo mi alma abierta
y, como de ti se impregnan mis textos,
aunque eso,
esta noche, lo haya escrito Soledad.
Discover Antònia Font!
a mis labios no llega tu sonrisa
y se conforman con el retozo de nostalgia
de mi vieja compañera Soledad.
Canto, en mi paseo,
la llegada de tus pasos,
complacido por este anhelo satisfecho
de amar,
y ser amado.
Busco un refugio anónimo,
sueño, como siempre,
y lanzo quimeras al vuelo,
y recreo distraído mi palabra calma,
y añoro tu sonrisa y,
veo mis entrañas salpicando los textos,
debe ser que se me abierto el alma.
Por que en los días de plata
se encuentra contigo mi sombra,
y sin embargo, en mi cama,
abrazando mi cuerpo desnudo,
Soledad juega distraída.
De hecho, aquí estamos los dos,
en este día, que ya no es triste
por ser de plata, pero sí sincero,
comentando entre nosotros,
mientras salpico de cogollos
esta homilía de ternura
y deseo consumado,
cuanto es el placer de tu hallazgo,
aunque eso,
ya lo insinuara al amanecer mis ojos,
cual es la sencillez de mi aliento,
aunque eso,
lo mostrara al crepúsculo mi alma abierta
y, como de ti se impregnan mis textos,
aunque eso,
esta noche, lo haya escrito Soledad.
Discover Antònia Font!
¿Cómo?
Como un gusano labrando la tierra
o un gusano clavado a un anzuelo;
como un mentiroso piadoso
o como una verdad cruel;
como una mañana lánguida
que no mereció despertar.
Como un paseo sin causa
o un camino sin mi;
como un recuerdo sin tiempo,
o como un juicio sin fin.
Como una palabra callada,
trastornada con el paso
de suertes y siembras
y tristes silencios de funeral.
Como un roce de Aurora,
como un guiño de Niño,
o como un beso de Mar.
Como un negro intenso
o un amarillo, así, sin más,
quizás un rosa afilado, quizás
un azul en clave de fa.
Como una marioneta sin hilos,
como un esfuerzo sin pasado,
como un perdón sin pecado,
como un vivir sin vivir,
como vivir,
¿cómo?
A escoger.
Discover Pulp!
o un gusano clavado a un anzuelo;
como un mentiroso piadoso
o como una verdad cruel;
como una mañana lánguida
que no mereció despertar.
Como un paseo sin causa
o un camino sin mi;
como un recuerdo sin tiempo,
o como un juicio sin fin.
Como una palabra callada,
trastornada con el paso
de suertes y siembras
y tristes silencios de funeral.
Como un roce de Aurora,
como un guiño de Niño,
o como un beso de Mar.
Como un negro intenso
o un amarillo, así, sin más,
quizás un rosa afilado, quizás
un azul en clave de fa.
Como una marioneta sin hilos,
como un esfuerzo sin pasado,
como un perdón sin pecado,
como un vivir sin vivir,
como vivir,
¿cómo?
A escoger.
Discover Pulp!
¡Hola Loquita!
Aquí estoy recreando esta mentira que significa trazar sobre una hoja en blanco caricaturas, esbozos de uno mismo filtrando la realidad de su entorno, tratando de convertir abstracciones perecederas en mensajes categóricos, quién sabe, quizá recuerdos que sobrevivan a mi olvido.
Veo lo que veo y por ello es real, igual que la visión tan poco colorida de un perro, tan ciega de un búho, o tan táctil de un caracol. Real. Y siento de lo que veo, un pánico terrible. Mi esperanza, ahora mismo, se limita a pasar desapercibido.
Aquí estoy, objeto de mi entorno, y por ende de mi vista. Objeto y sujeto. Humanidad y miedo. Recreando estas palabras que, como un aullido, no expresan más que desesperación, manchando de barro mi hoja en blanco.
Aquí estoy, sentado ante el escritorio, rozando mis párpados con los fríos barrotes del ruido y contemplando la calle a través de mi ventana, donde mucho más lejos, la luz de una nueva mañana pinta un jardín…
Güendolina llega cansada de recoger flores y mientras se acerca pequeña a lo lejos, sonríe. Mira fijamente, aunque sé que ella no puede verme. Yo la espero junto a la ventana con té de jazmín ya reposado y anhelo de su tacto, ella, como siempre, lo agradece con un beso de su miel. Las nubes blancas, a lo lejos, se encogen al verlo, y les guiño el ojo mientras cierro la puerta. Güendolina, distraída empieza a narrar su paseo, ella siempre quiere hablar. “Hoy” me dice, “he cruzado el lago a nado” y se espera a ver si la interrogo, con lo que un simple cuéntame basta para que ella continúe entusiasmada. “Al salir de casa esta mañana, canté durante el paseo al lago, estaba más animada que de costumbre y quise expresarlo. Amaneció radiante y pensé que sería hermoso cruzar a nado. Dejé la ropa en la barquita del embarcadero y posé mi calma sobre el agua… Flotaba. En serio, no tenía que hacer ningún esfuerzo, flotaba. Miraba hacia arriba y simplemente arqueaba los brazos para darme impulso. Fue hermoso. Total, que llegue a la otra orilla y una vez allí, subí al prado como de costumbre, aunque desnuda" y se ríe. "Recogí jazmín, rosas azules y amarillas, amapolas, orquídeas y, un girasol para comer pipas esta tarde jugando a cartas. ¿Te parece bien o tienes algo que hacer? Sino es igual, también había pensado preparar caldo para esta semana. ¡Ah! También traje un narciso". Es precioso le digo y la acerco a mi falda para contemplar con ella su manojo de ternura, entonces, un breve silencio irrumpe en la casa por la ventana avisando que es la hora del amor.
Más allá, más allá de mi vista frustrada de cemento la primavera se abre y yo la contemplo tatuando flores en el blanco de mi hoja. Es hermoso a veces, tan sólo contemplar como una sonrisa cambia un discurso y, como la primavera siempre llega.
Discover Israel Kamakawiwo?ole!
Veo lo que veo y por ello es real, igual que la visión tan poco colorida de un perro, tan ciega de un búho, o tan táctil de un caracol. Real. Y siento de lo que veo, un pánico terrible. Mi esperanza, ahora mismo, se limita a pasar desapercibido.
Aquí estoy, objeto de mi entorno, y por ende de mi vista. Objeto y sujeto. Humanidad y miedo. Recreando estas palabras que, como un aullido, no expresan más que desesperación, manchando de barro mi hoja en blanco.
Aquí estoy, sentado ante el escritorio, rozando mis párpados con los fríos barrotes del ruido y contemplando la calle a través de mi ventana, donde mucho más lejos, la luz de una nueva mañana pinta un jardín…
Güendolina llega cansada de recoger flores y mientras se acerca pequeña a lo lejos, sonríe. Mira fijamente, aunque sé que ella no puede verme. Yo la espero junto a la ventana con té de jazmín ya reposado y anhelo de su tacto, ella, como siempre, lo agradece con un beso de su miel. Las nubes blancas, a lo lejos, se encogen al verlo, y les guiño el ojo mientras cierro la puerta. Güendolina, distraída empieza a narrar su paseo, ella siempre quiere hablar. “Hoy” me dice, “he cruzado el lago a nado” y se espera a ver si la interrogo, con lo que un simple cuéntame basta para que ella continúe entusiasmada. “Al salir de casa esta mañana, canté durante el paseo al lago, estaba más animada que de costumbre y quise expresarlo. Amaneció radiante y pensé que sería hermoso cruzar a nado. Dejé la ropa en la barquita del embarcadero y posé mi calma sobre el agua… Flotaba. En serio, no tenía que hacer ningún esfuerzo, flotaba. Miraba hacia arriba y simplemente arqueaba los brazos para darme impulso. Fue hermoso. Total, que llegue a la otra orilla y una vez allí, subí al prado como de costumbre, aunque desnuda" y se ríe. "Recogí jazmín, rosas azules y amarillas, amapolas, orquídeas y, un girasol para comer pipas esta tarde jugando a cartas. ¿Te parece bien o tienes algo que hacer? Sino es igual, también había pensado preparar caldo para esta semana. ¡Ah! También traje un narciso". Es precioso le digo y la acerco a mi falda para contemplar con ella su manojo de ternura, entonces, un breve silencio irrumpe en la casa por la ventana avisando que es la hora del amor.
Más allá, más allá de mi vista frustrada de cemento la primavera se abre y yo la contemplo tatuando flores en el blanco de mi hoja. Es hermoso a veces, tan sólo contemplar como una sonrisa cambia un discurso y, como la primavera siempre llega.
Discover Israel Kamakawiwo?ole!
Sísifo
Ser no es perseverar en un latido seco
y sin abruptas arritmias de conciencia.
Ser no es razonar, ni soñar, ni vivir,
es estar, y no simplemente de paso, es estar
en esta infinita continuidad,
en este infinito retorno del que sólo sombras errantes somos.
¡Ay Sísifo! ¡Qué drama humano no expresa tu esfuerzo!
¡Qué lánguida me alcanza tu abismal paciencia si absurdos y eternos
son tus pasos! ¿Por qué seguir cargando?
¿Por qué sufrir castigo si todos abrimos las puertas
de los cielos más leves y las muchachas más hermosas?
Ser, la duda que nos asalta, la experiencia efímera que nos intriga,
la continuidad imperceptible que nos prosigue
como los buitres acechan a los nuevos caminos.
Propongo el enésimo tratado de paz, un nuevo concepto de vida
que no arremete la muerte y no se aferra a esta pequeña deidad
llamada conciencia… yo quiero seguir jugando.
¡Ay Sísifo! Alcanzarás la cima y al hacerlo verás caer tu roca
mientras el aire frío del destino te acerque las risas de los Dioses,
y quizás aprovechen para ofrecerte el cáliz del olvido,
y quizás aceptes para poder bajar levísimo.
Antología
Llegará el día en que me recojan los brazos sobre el pecho,
y mis versos, filatelia de sentimientos, se escondan en una antología.
Aunque bien mirado, ese día no llegará nunca,
por que ya no tendré que fraccionar la eternidad
en pequeños pedacitos de conciencia,
y serán otros, los mismos que me recogieron los brazos,
los que me agolpen verso tras verso en mi ataúd de papel.
y mis versos, filatelia de sentimientos, se escondan en una antología.
Aunque bien mirado, ese día no llegará nunca,
por que ya no tendré que fraccionar la eternidad
en pequeños pedacitos de conciencia,
y serán otros, los mismos que me recogieron los brazos,
los que me agolpen verso tras verso en mi ataúd de papel.
Discover The Beatles!
Óleo de la plazuela desde mi ventana
Tiernos niños, os contemplo desde mi ventana jugar en la plazuela:
vuestras pequeñas figuras corretean descuidadas
como corre por mis venas este anhelo de sueño,
por que a este desvelo sólo le aguarda un deseo,
soñar que sueño.
Con receloso cuidado apreso el pincel y grabo
con mi pulso convulso
vuestra estampa inconsciente
y recreo esa inquieta rebeldía, tan frágil,
tan sincera, tan lejana a mi suerte.
Ahí de pie, miradlas, a la izquierda del cuadro,
arrinconadas novan las madres su esperanza,
rezan entre la sombra de vuestra primavera,
aguardan simplemente ofreciendo reconfortadas.
Tiernos niños, ¿Qué paz no encuentro en vuestras miradas?
¡Qué olvido, dulce y fugaz, es vuestro recreo
ahora que la travesura se limita a escribir versos
sentado sobre un melancólico estremecimiento!
Pequeñas figuras de carne hoy os canto
antes que vuestro candor sea un simple reguero
y añoréis ese cuerpo que tan rápido
cicatrizaba las heridas y, tan ilógico
dejaba transcurrir el tiempo.
Los yayos, uno a uno, alineados en el banco
al otro lado del lienzo
enamorados del pasado que no contaba hacia atrás
que no abarcaba este futuro canalla, tic tac,
simplemente observan con simpleza los días de infancia
arrojados sobre la madera envidiando o adorando,
tic tac, consternados de tanta belleza…
Las madres, que ahí siguen, de anhelos cruzados
simplemente esperando a que llegue la hora:
La hora de marchar
la hora en el que toda paciencia muere de impaciencia
y en los bancos sólo queda la madera
laminada bajo un súbito frío vespertino
la hora del llanto
La hora de la súplica y las rabietas
y las manos firmes que arrastran
a los brazos párvulos, la hora del olvido
la hora del abandono y las tiernas soledades
la hora en el que todo lienzo oscurece de tanto color
y sólo cabe el recuerdo
de aquellas luces de infancia.
Ahí de pie, miradlas, a la izquierda del cuadro,
arrinconadas novan las madres su esperanza,
rezan entre la sombra de vuestra primavera,
aguardan simplemente ofreciendo reconfortadas.
Tiernos niños, ¿Qué paz no encuentro en vuestras miradas?
¡Qué olvido, dulce y fugaz, es vuestro recreo
ahora que la travesura se limita a escribir versos
sentado sobre un melancólico estremecimiento!
Pequeñas figuras de carne hoy os canto
antes que vuestro candor sea un simple reguero
y añoréis ese cuerpo que tan rápido
cicatrizaba las heridas y, tan ilógico
dejaba transcurrir el tiempo.
Los yayos, uno a uno, alineados en el banco
al otro lado del lienzo
enamorados del pasado que no contaba hacia atrás
que no abarcaba este futuro canalla, tic tac,
simplemente observan con simpleza los días de infancia
arrojados sobre la madera envidiando o adorando,
tic tac, consternados de tanta belleza…
Las madres, que ahí siguen, de anhelos cruzados
simplemente esperando a que llegue la hora:
La hora de marchar
la hora en el que toda paciencia muere de impaciencia
y en los bancos sólo queda la madera
laminada bajo un súbito frío vespertino
la hora del llanto
La hora de la súplica y las rabietas
y las manos firmes que arrastran
a los brazos párvulos, la hora del olvido
la hora del abandono y las tiernas soledades
la hora en el que todo lienzo oscurece de tanto color
y sólo cabe el recuerdo
de aquellas luces de infancia.

Discover Cat Stevens!
Semántica cuántica
Fallece Ángel González, poeta del compromiso.
- Madrid - 12/01/2008
- Madrid - 12/01/2008
El poeta Ángel González en una imagen reciente
El poeta Ángel González ha fallecido esta noche a la edad de 82 años en una clínica de Madrid, según fuentes próximas al literato. González, nacido en Oviedo en septiembre de 1925, era uno de los grandes vates españoles del siglo XX. Ha sido merecedor de premios como el Príncipe de Asturias de las Letras y el Reina Sofía de Poesía Hispanoamericana. Además era miembro de la Real Academia Española. Su cuerpo será incinerado mañana en el cementerio de San Isidro. Sus cenizas serán trasladadas a Oviedo.
Semántica cuántica
A Ángel González,
en su memoria
Radias amigo mío
con tus versos enérgicos,
esa pequeña parte de mí
que se resiste a permanecer
inmóvil, estanca.
Palpo tus textos,
los acaricio diría,
y mis labios tiemblan mientras
un murmullo de ciudad
me absorbe y, ni la lluvia
diluye el delirio de lo que a buen desquicio
podría haber sido
cuando tú tan vivo, tan en tu sitio,
y yo tan muerto, aún sin nacer,
recreabas el óxido, la madrugada,
las nostalgias y los ruidos.
Tu entelequia, virulenta o tierna,
según se mire, según se lea,
irradia, cosquillea y proyecta mi gnosis
-impulsiva saltarina-
a aquella que fue nuestra existencia.
¿Quién lo diría ayer?
Cuando un corpúsculo de mi
paseaba por el mundo
que jamás conocí.
Discover Sigur Rós!
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